El fiscal Ramiro Jarandilla informó ayer que el hombre de 58 años de edad, acusado por la venta de sangre en el Hospital Obrero, deberá cumplir detención domiciliaria.
Según las investigaciones policiales, una mujer requería seis unidades de sangre para la operación a corazón abierto de un familiar y en su desesperación empezó a consultar cómo podría conseguirla de forma inmediata.
El acusado que trabajaba en el Banco de Sangre del Hospital Obrero, se habría ofrecido a conseguir lo requerido, pero a cambio de Bs 1.500.
La mujer pagó el dinero, pero luego el acusado no entregó todas las unidades de sangre requeridas, lo que ocasionó que este caso sea denunciado inicialmente ante las autoridades de la Caja Nacional de Salud (CNS).
En la CNS, a través de una auditoría, se verificó varias irregularidades en el Banco de Sangre, y se procedió con la destitución del acusado, además de la formalización de la denuncia en la Policía.
