Bolivia ha descartado presentar "una contrademanda" a Chile en su controversia por las aguas del Silala, dijo el presidente del Estado, Evo Morales, que partió ayer hacia China después de reunirse en La Haya con el equipo jurídico que lleva el caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
"Inicialmente se ha pensado en la contrademanda, pero por recomendaciones jurídicas de carácter internacional se ha descartado",aclaró.
La contrademanda le habría posibilitado al Gobierno boliviano presentarse como parte acusadora en el diferendo del Silala, como lo es en el otro juicio sobre su eventual salida al océano Pacífico.
En su lugar, Bolivia entregará una contramemoria ante la CIJ antes del 3 de septiembre, es decir, una respuesta a la memoria presentada por Chile.
"(Bolivia) acudió a organismos internacionales expertos para que nos aporten estudios para la contramemoria", afirmó Morales, que se interesó en la reunión con el equipo legal por los argumentos "jurídicos, técnicos, geográficos e históricos" del documento.
"Al margen de las demandas, qué bueno sería buscar soluciones de carácter diplomático. Nosotros tratamos porque el agua es un derecho humano. Agua es vida, y si nos entendemos desde ese punto de vista, debería de haber acuerdos", añadió el amndatario.
Morales apeló a la resolución que aprobó la ONU a petición de Bolivia en 2010, por la cual se consideró como un derecho humano básico el acceso al agua potable.
