RECOMENDACIÓN
Morales recomendó que cuando llegan mazamorras o agua a un sector lo primero que hay que salvar es la vida antes que los bienes.
El Gobierno declaró “estado de emergencia” para atender a las familias afectadas por las lluvias, inundaciones y mazamorras en diferentes puntos de Bolivia con la disponibilidad de los recursos económicos necesarios. Fue el mismo presidente Evo Morales quien informó de la declaratoria.
La CAF, Banco de Desarrollo de América Latina, ya comprometió habilitar una línea de crédito con facilidades para apoyar a las víctimas.
"Seguramente va haber alguna cooperación con algunos desembolsos para atender a las familias afectadas", destacó.
En reunión de gabinete fue analizada la situación desatada por las intensas lluvias que afectan a regiones de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Beni, Chuquisaca, Potosí y Tarija. Y el caso de Tiquipaya, Cochabamba, que la noche del martes 6 de febrero una mazamorra dañó un puente y varias viviendas.
“El gabinete ha decidido declarar estado de emergencia para atender a las familias afectadas por inundaciones y mazamorras. Eso significa cómo movilizar los recursos económicos para atender a las familias afectadas por las inundaciones en los municipios que correspondan”, anunció Morales en una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno.
Morales llamó a la oposición a no utilizar políticamente los desastres y, por el contrario, los convocó a unir fuerzas para apoyar a quienes resulten afectados por los desastres.
“No podemos hacer política con la tragedia de la familias”, insistió y aseguró que la Policía y las Fuerzas Armadas están desplazadas para apoyar a socorrer a las personas, a quienes recomendó privilegiar la vida antes que sus bienes materiales cuando enfrenten inundaciones o mazamorras.
La oposición criticó al presidente la pasada semana por su polémica frase "Evo cumple, Tupiza no cumple; ¡cuidado!", expresada cuando una señora afectada por la riada en es región le pedía cumplir con la ayuda ante los desastres.
Morales estuvo en Tupiza, Potosí, y Vinto, Cochabamba, y comprometió reconstruir las viviendas arrasadas por el agua.
El temporal también afecta al aparato productivo, principalmente en Santa Cruz. Solo en Beni hay más de 2.000 hectáreas de cultivos familiares dañados por la inundación.
