La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), envió ayer lunes el informe final de la Comisión Especial Mixta que trabajó en los denominados Papeles de Panamá a la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) para que realice un proceso administrativo de la empresa Akapana, del empresario Samuel Doria Medina, y de la familia de Branco Marinkovic al Ministerio Público, respectivamente.
"Disponiendo la remisión del informe y documentación de respaldo de los casos Comteco y Marincovik al Ministerio Público y a la Procuraduría General del Estado; de los casos Romero Kreidler, Akapana, Urenda, Dueri , Luzzio, Daher y Campuzano al Servicio de Impuestos Nacionales, a la Unidad de Investigaciones Financieras y a la Autoridad de Fiscalización de Empresas y a diferentes empresas para la consideración de las recomendaciones, debiendo el proyecto de Ley seguir el conducto regular", dio lectura de la resolución el presidente de la Cámara de Senadores José Alberto Gonzales.
El presidente de la Comisión Especial Mixta Manuel Canelas, explicó que en la investigación del caso Documentos de Panamá se identificó que el político y empresario Samuel Doria Medina habría creado junto a su familia la empresa Akapana para realizar el desvío de pago de impuestos por la transferencia del 46,7 % de las acciones de la empresa cementera Soboce a un consorcio mexicano pero que primero pasó a manos de sus hermanas.
"Samuel Doria Medina a mediados de 2005 decide vender el 46.7 % de sus acciones en Soboce, las decide vender al grupo mexicano Chihuahua, pero no hace él directamente la operación, sus hermanas en agosto de 2005 abren una empresa en Panamá que es Akapana para hacer una triangulación entre los tres actores", detalló.
La investigación establece, dijo Canelas, que el 22 de septiembre de ese año Samuel Doria Medina vendió a sus hermanas el 46.7% de las acciones de Soboce, que por sus estados financieros la operación fue por 160 millones de bolivianos, por tanto, subrayó la ganancia fue de 80 millones y lo que dice el impuesto a la ganancia es que deberían pagar 25 % de la misma y pagó Bs 20 millones.
"El tema se complica cuando aparece un tercer actor en la transacción que son sus hermanas, Samuel le vende a sus hermanas, pero las hermanas el mismo día, le venden a los mexicanos y si se ven los estados financieros de los mexicanos no dicen que la operación fue por 160 millones de bolivianos, los mexicanos dicen en sus estados financieros que la operación fue por 528 millones de bolivianos", explicó.
