El Grupo "Isolux Corsán" consideró ayer que no existen razones suficientes para la anunciada ejecución de las boletas de garantía después de que su filial "Corsán Corviam" abandonó Bolivia de manera sorpresiva dejando inconclusa la construcción de la carretera Ixiamas-San Buenaventura y la hidroeléctrica Miguillas.
"Diversas instancias del Gobierno de Bolivia han manifestado públicamente su intención de ejecutar los avales vinculados a la central de Miguillas y las carreteras de ABC. Pero Isolux entiende que no existen razones jurídicas suficientes para proceder a tal ejecución", dijo la firma mediante un comunicado de prensa.
En una nota de prensa, la firma española justificó que la paralización de los proyectos de la central hidroeléctrica de Miguillas y la carretera de Ixiamas a San Buenaventura se debe a problemas tales como "razones de seguridad física de las personas e incumplimientos contractuales".
