Luego de 14 meses de juicio, las 70 microempresas que prestaron servicios a la española Isolux Corsán, cuando esta construía la carretera Ixiamas - San Buenaventura, consiguieron que la justicia ordenara a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) el pago de Bs 17 millones.
Corsán Corviam también se adjudicó la construcción del proyecto hidroeléctrico Miguillas, pero, de igual manera, lo abandonó. Esta firma es una de las involucradas en una presunta red de sobornos, denominada Lava Jato argentino, durante los Gobiernos de Néstor Kirchner y su esposa, Cristina Fernández.
Según Eduardo Barra, representante de las microempresas, la ABC cuenta con boletas de avance en favor de Corsán Corvian, es decir, recursos económicos que debió dar a la firma española por el avance en la construcción de la obra, pero por el abandono, el pago no se efectuó.
