ESTUDIOS
Varios estudios calculan que por la frontera pasan 180 litros de agua del manantial del Silala cada segundo hacia el vecino país.
Equipos de científicos y abogados hicieron visitas reservadas a la desembocadura de las aguas del Silala como parte de los trabajos para preparar la demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), reveló el canciller Heraldo Muñoz, según publicó ayer un diario de circulación nacional.
“Sí, les puedo confirmar que nuestros científicos y abogados han ido reservadamente en reiteradas oportunidades al río Silala, dirigidos por nuestra agente. Los análisis que se han hecho en terreno demuestran lo que ya sabíamos: el Silala es indiscutiblemente un río de curso internacional”, afirmó en una entrevista publicada en El Mercurio.
El gobierno de Michelle Bachelet decidió reclamar ante la CIJ derechos sobre el agua del Silala con el argumento de que es un río. Bolivia, en contrapartida, reivindicó que el recurso es un manantial que nace y muere en suelo boliviano, y que fue desviado hace más de 100 años vía una concesión, que hoy fue revocada.
Santiago tiene hasta el 3 de julio para presentar la memoria de la demanda por el recurso hídrico, en tanto que Bolivia deberá responder con la contramemoria hasta julio de 2018.
El Gobierno de Evo Morales anunció la presentación de una contrademanda para defender el derecho sobre el recurso natural ubicado en el Cantón Quetena Chico, Potosí.
Según el Gobierno de Bolivia, el agua fue desviada de forma artificial hace más de 100 años a través de obras civiles que hasta el momento se erigen en la región fronteriza.
Potosí concesionó en 1908 el uso del agua para las locomotoras a vapor de la empresa The Antofagasta Railway Company; la concesión fue revocada, pero persiste el uso sin ningún tipo de compensación.
También descartó algún impacto internacional por el arribo del excanciller de Bolivia David Choquehuanca al ALBA, porque es una organización "irrelevante desde la perspectiva de Chile", de la cual "ni siquiera Chile es un país observador", reportó el diario digital Emol.
"Lo que diga el ALBA -y ha hecho declaraciones desde 2013- tiene cero relevancia para la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Por tanto, la llegada de quien sea a la Secretaría General, dudo de que vaya a cambiar la situación que ha existido hasta ahora", dijo.
