Rodolfo Rocabado, jefe de Epidemiología del ministerio de Salud, informó ayer que la investigación epidemiológica hecha en Bolivia demuestra que no hay otro caso de fiebre amarilla.
A inicios de enero, en la localidad paceña de Caranavi, un turista danés dio positivo al virus de fiebre amarilla. Tras la confirmación del caso se desató una ola de personas que demandaron la dosis contra la enfermedad.
La Gobernación de Santa Cruz decidió habilitar nueve centros de salud en distintos puntos de la ciudad para la vacunación contra dicha enfermedad y para la emisión del certificado internacional, documento que, según instructiva de Salud, debe portar toda persona que quiera entrar o salir del país.
Rocabado solicitó no generar alarma en la población, porque se está realizando el seguimiento correspondiente en Caranavi y en todo el país.
