El vicepresidente Álvaro García Linera manifestó ayer que sería “un honor” y un “privilegio de vida” asumir la presidencia del país durante seis meses si ese fuera el mecanismo usado por el Gobierno para permitir una nueva reelección de Evo Morales.
“Para mí sería, por su puesto un honor, un privilegio de vida, aunque no es algo que haya buscado, y sin embargo si se da eso lo voy a recibir como un privilegio absoluto y supremo, pero no es algo que Álvaro buscó porque Álvaro nunca buscó la presidencia ni la vicepresidencia”, expresó García Linera entrevistado por la red Bolivisión.
“Si para asegurar la continuidad de Evo tengo que cumplir esa nueva (misión), lo voy a hacer, como un honor (…) Álvaro nunca tuvo la ambición de ser autoridad (...) soy un luchador, he estado en la cárcel, he estado haciendo guerrilla”, añadió el vicepresidente.
