La Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) pidió ayer al Gobierno respetar el voto del pueblo boliviano emitido en el referéndum del 21 de febrero, cuando la mayoría de la población rechazó la intención de Evo Morales y de Álvaro García Linera de postular a un cuarto mandato.
"Es cuestión de saber y recordar que el 21 de febrero de este año el pueblo boliviano habló y como tal se debería respetar la palabra de ese pueblo que habló, esa es nuestra respuesta respecto a este acontecimiento que es motivo de mucha discusión", manifestó el secretario general de la CEB, monseñor Aurelio Pesoa.
"Es el pueblo el que habló, si el pueblo no tuvo la información no es responsabilidad del pueblo me parece, sino de los actores políticos que son los encargados de manifestar una verdad o decir lo que se debe conocer y es la expresión del pueblo", agregó Pesoa.
El oficialismo determinó en un congreso partidario desarrollado la pasada semana insistir en el plan de repostulación del gobernante boliviano a través de cuatro mecanismos que consideran constitucionales.
La primera tiene relación con la reforma parcial de la Constitución por iniciativa ciudadana; otra es la reforma mediante ley aprobada por dos tercios de voto de la Asamblea Legislativa; una tercera es la interpretación del Tribunal Constitucional sobre la prevalencia del derecho de los ciudadanos bolivianos a elegir al Gobierno de su preferencia; y por último se plantea la renuncia de Morales antes de cumplir su mandato para habilitarse como candidato a una nueva elección.
