El Gobierno, a través del ministro de Obras Públicas, Milton Claros, manifestó ayer que Celia Castedo, exfuncionaria de Aasana, refugiada en Brasil, presentó su informe con cinco observaciones del plan de vuelo del avión LaMia siniestrado en Colombia después del accidente, no antes.
Claros aseveró que Castedo no debía aprobar el plan de vuelo del piloto de LaMia, Miguel Quiroga, que falleció, junto con otras 70 personas, cuando el aparato colisionó contra un cerro en Medellín. El dato es relevante porque si Castedo redactó el informe luego del hecho, entonces no cumplió con su trabajo, dijo.
Su informe dice que el avión utilizado para el tramo Santa Cruz-Medellín no tenía suficiente autonomía de vuelo. La aeronave cayó debido a falta de combustible.
