La sentencia a dos años y seis meses de privación de libertad dada por la justicia contra el exgobernador de Tarija, Mario Cossío, por la construcción presuntamente irregular de una carretera, fue calificada por este como una "vil ejecución política" de parte del Gobierno del presidente Evo Morales.
"Ese acto constituye una vil ejecución política digitada por la dictadura de Evo Morales y operada por sus secuaces instalados en la Fiscalía y en el órgano judicial, quienes se han convertido en el brazo de persecución a los líderes de la oposición boliviana, dando lugar a un verdadero y vergonzoso ranking nacional de juicios penales abiertos en contra de ellos, algunos de los cuales suman más de 40 en su haber", expresó Cossío en un comunicado público.
El exgobernador, que se encuentra refugiado en Paraguay, agregó: "el objetivo político de esa canallesca sentencia es sin duda inhabilitarme para impedir cualquier posibilidad de postulación a cargos públicos en las elecciones de 2019, pretendiendo truncar mi carrera política; de hecho la sentencia dispone mi inhabilitación por cinco años, además de buscar la destrucción de un prestigio bien logrado que llevó a ganarme el apoyo de la gente".
Cossío, que también fue presidente de la Cámara de Diputados, fue elegido gobernador en las elecciones para gobernador de abril de 2010, pero en diciembre de ese año, cuando estaba vigente una ley que permitía la destitución de los gobernadores y alcaldes a sola denuncia de fiscal, fue retirado del cargo por la mayoría de la Asamblea departamental, acusado de hechos de corrupción. Esa ley fue declarada posteriormente inconstitucional.
