Miguel Castaños, abogado del minero Rubén Aparaya, afirmó ayer que la vida su defendido corre peligro en la cárcel de Chonchocoro, puesto que en ese penal están sus “verdugos”, es decir, las personas que lo acusan de ser el principal asesino de Rodolfo Illanes.
La pasada semana, la juez Ana Dorado envió a Aparaya con detención preventiva a la cárcel de máxima seguridad, aunque en primera instancia la Fiscalía pidió llevar al acusado a San Pedro.
