La jueza Ximena Flores determinó ayer sábado detención preventiva en la cárcel de Palmasola para los tripulantes de la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA) José R. Q. y Miguel L. B., acusados por el delito de narcotráfico.
Marina Flores, fiscal asignada al caso, informó que ambas personas, en su declaración, manifestaron que planificaron el ilícito con varios días de anticipación.
José R. Q., que era jefe de Miguel L. B., según la fiscal, le dijo que no habría problemas en el control policial previo arribo a la nave.
Flores dijo: "con información obtenida de las declaraciones de ambos tripulantes, se allanaron dos domicilios en los que se encontraron restos de cocaína en envolturas de plástico".
El jueves 20 por la noche, durante un control rutinario en el aeropuerto internacional de Viru Viru, antes de la salida del vuelo con destino a Madrid, España, la Policía encontró a Miguel cinco kilos de cocaína camuflada en su cuerpo.
COOPERACIÓN
Por otro lado, el miembro adjunto de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefaciente (JIFE) de las Naciones Unidas, Bernard Leroy, al concluir su misión en Bolivia, abrió el 21 de octubre la posibilidad de que esta organización pueda cooperar al país en la lucha antidroga.
Leroy, que visitó el Chapare y se reunió con cocaleros, destacó los resultados de la estrategia boliviana y dijo que eso puede ser muy buen cimiento para la cooperación en un futuro.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Felipe Cáceres dijo que luego de la visita de cuatro días de la delegación de la JIFE, lo que resta es aguardar la presentación de su informe, que incluye observaciones y recomendaciones, que se conocerá en Viena, Austria, en la reunión anual de la organización entre el 30 de noviembre y 2 de diciembre.
