El secretario general de la Federación Nacional de Rentistas Mineros Cooperativistas, Hermógenes Condori, manifestó ayer que, si el Gobierno mantiene el rechazo a escuchar a las cooperativas, se generarán nuevas movilizaciones que en lugar de dinamitas llevarán cacerolas vacías por el hambre.
“Si sigue así el Gobierno, posiblemente enfrente a otras manifestaciones peor de lo que ha pasado. No será con dinamita, sino con cacerolas vacías. Esta vez como cooperativistas antiguos pensamos que se va a llegar eso: que los niños, mujeres, ancianos o cuantos haya en sus distritos mineros pueden salir en una manifestación esta vez por hambre”, expresó el dirigente.
En agosto, los cooperativistas mineros protagonizaron violentas medidas de presión y enfrentamientos con Policías. El conflicto dejó cinco mineros muertos (cuatro por arma de fuego y uno de ellos por manipulación de dinamita), además del asesinato del viceministro Rodolfo Illanes.
Los mineros se quejan ahora de que el Gobierno supuestamente persigue a sus dirigentes para procesarlos por el asesinato de Illanes.
En ese entendido, conformaron una Comisión de Pacificación que buscó reunirse con el Presidente, pero el Gobierno condicionó el diálogo a la entrega de los asesinos.
El dirigente rentista minero manifestó que este sector siente mucha pena por la “cacería de brujas” y instó a que se entable el diálogo. Además, expresó que los rentistas mandaron una nota al Gobierno para formar parte de la Comisión de Pacificación, pero no hubo respuesta.
Dijo que tras el rechazo del Gobierno a la Comisión se debe hacer ampliados regionales para analizar la estrategia.
El 16 de agosto, la Policía boliviana detuvo a un minero que será acusado por la Fiscalía por su implicación en el asesinato del viceministro Rodolfo Illanes, con lo que suman 11 los imputados dentro de las investigaciones por este caso.
La persona imputada es Rubén Ramiro Quenta, que no solo estaría implicado en el asesinato de Illanes, sino también en la paliza que dejó al borde de la muerte al edecán del viceministro, Iván Linares, informó el ministro de Gobierno, Carlos Romero.
"El día del secuestro del viceministro y de su edecán, Quenta es quien habría golpeado con su casco varias veces en la cabeza al teniente Linares y, considerándolo muerto, se dirigió luego al lugar donde se encontraba retenido Illanes”, dijo.
Romero manifestó de que se busca a otras seis personas relacionadas de manera directa con el suceso y que, según datos preliminares, estarían escondidas dentro de minas.
