El ministro de Gobierno, Carlos Romero, aclaró ayer que el general Gary Prado no fue sobreseído del caso Terrorismo sino que continuará el proceso en su contra cuando mejore su situación de salud. El diputado opositor Wilson Santamaría lamentó que el proceso continúe ya que fue un caso "armado" para descabezar a la oposición.
"No se ha apartado del proceso, él continúa en el proceso, pero sus audiencias no se llevarán adelante con el conjunto de los procesados", sostuvo Romero.
El funcionario de Estado explicó: "no constituye un sobreseimiento, sino que el juicio contra Prado se realizará en otro estrado judicial cuando su salud esté repuesta, ya que la decisión de la autoridad jurisdiccional no afecta la esencia del proceso mismo".
En la más reciente audiencia, en Santa Cruz, una de sus heridas en la espalda se abrió, provocando sumo dolor y riesgo de infección. Por ello el Tribunal Primero de Sentencia determinó que el general sea procesado cuando hubiera pasado su crisis de salud.
Gary Prado es imputado por alzamiento armado y terrorismo a solicitud de la Fiscalía que lo acusó de haberse reunido con Eduardo Rózsa, supuesto líder de un grupo que habría sido contratado para acciones de defensa de Santa Cruz, cuando había una disputa por los estatutos autonómicos en 2008.
La trayectoria del general retirado del Ejército, cobró vigencia por ser uno de los militares que capturó al guerrillero argentino-cubano, Ernesto Che Guevara.
