La prioridad es lograr el cambio de género en el mando de la Defensoría del Pueblo. El aparato político y sectores sociales coinciden en que se debe insistir en una mujer como defensora. En ese afán, el MAS le puso un ingrediente extra: quieren que la dama tenga trayectoria sindical y que sea de origen indígena, aspecto que la oposición no impulsa, ya que prefiere una defensora con carrera profesional y con experiencia en derechos humanos.
El vicepresidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, expresó su inclinación para que una mujer sea la defensora del Pueblo. Su correligionaria Sonia Brito, también como posición personal, se inclinó por una mujer a la Defensoría.
Hasta hoy se recibirán las postulaciones al cargo. Desde mañana se abrirán los sobres y luego se procederá a las inhabilitaciones y rondas de entrevistas. Hasta el viernes 15, 18 personas presentaron sus documentos.
