Más de dos centenares de discapacitados bolivianos retomaron ayer sábado su marcha hacia la ciudad de La Paz para exigir al Gobierno un bono mensual de 500 Bolivianos, tras fracasar un segundo intento de diálogo con el Gobierno.
Uno de los dirigentes del sector en La Paz, Jorge Flores, dijo que la caravana de manifestantes en sillas de ruedas y con muletas reanudó su marcha en Caracollo y tiene previsto llegar a esta ciudad en diez días.
La columna de discapacitados ya recorrió 200 kilómetros en 20 días entre la ciudad de Cochabamba y Caracollo y prevé avanzar otro tanto hasta La Paz para exigir la renta mensual.
El dirigente dijo que el diálogo fracasó la noche del viernes 8 por segunda vez debido a que el sector plantea que el tema del bono es el único que debe ser discutido con los funcionarios y que el Gobierno ha planteado otros temas de atención para los discapacitados.
La demanda consiste en sustituir el actual bono anual que da el Estado de casi alrededor de 1.000 por otro mensual de 500, lo que supondría multiplicar por seis el subsidio anual, informó.
El Gobierno de Evo Morales ha señalado que no se puede atender la demanda de los discapacitados porque eso implicaría contar con un presupuesto equivalente a 52 millones de dólares, que el Estado no puede sostener.
Otro dirigente de los discapacitados de la ciudad de Santa Cruz, Juan José Barrera, declaró a los medios que desde mañana las medidas se van a radicalizar en diferentes regiones del país para fortalecer la caravana con el lema "renta o muerte".
