INFORME
El Órgano Judicial, la Policía y la Fiscalía son las más denunciadas en Bolivia ante la Defensoría del Pueblo por vulneración de derechos humanos.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó que de acuerdo con informes de Tribunales Disciplinarios Departamentales de la Policía, en la gestión 2015 se envió a más de 1.000 policías ante la justicia ordinaria por incurrir en distintos delitos.
"Ya hemos enviado a más de mil policías a la justicia ordinaria en la gestión 2015, independientemente de otros que han sido pasibles a procedimientos disciplinarios internos", señaló.
Informó que los Tribunales Disciplinarios de la Policía son los que atienden todas las denuncias de hechos irregulares en los que se encuentran implicados los efectivos del orden y esa instancia emite las sanciones correspondientes.
Pero si los policías han incurrido en delitos o faltas graves, los hechos son remitidos inmediatamente a la justicia ordinaria para que sean sancionados.
Respecto a las investigaciones, que realiza el Ministerio de Transparencia, a 20 oficiales de la policía por presuntos hechos de corrupción, el ´ministro indicó que han colaborado con el requerimiento de información que pidió esa cartera de Estado y serán los mismos quienes informen sobre estos casos.
UN CASO
El sargento de Policía Richard Cuiza se atrevió a denunciar corrupción de sus compañeros y superiores, pero el procesado terminó siendo él. Ahora, Richard no recibe sueldo, no tiene techo ni dónde comer. Por la indignación y la desesperación, este sargento optó por esposarse a una banca en la Terminal de Buses de La Paz en demanda de justicia.
Cuiza indicó que oriundo de Tarija y fue destinado a cumplir sus funciones en Pando, en la zona fronteriza con Brasil, donde hace cuatro meses detectó actos de corrupción de sus camaradas.
Explicó que sus compañeros extorsionaban a los conductores que pasaban por una tranca y hacían mal uso de los vehículos policiales, se farreaban en ellos.
Denunció esas irregularidades a sus superiores, pero éstos lo procesaron a él en lugar de perseguir a los corruptos.
