DATOS
"Paulino" nació en Cochabamba, en 1979, dentro de una familia de agricultores. Tiene 7 hermanos. A sus 18 años, se planteó entrar en el seminario.
Un boliviano afirmó haber sido víctima de abusos sexuales por parte de curas españoles en una misión en Kenia a principios de los años 2000, en una denuncia publicada este martes por 'Religión Digital', con el respaldo del Papa.
"Fui esclavo laboral y sexual durante cinco años que pasé en la comunidad misionera de San Pablo Apóstol, de 1998 a 2003 en Estados Unidos y después en Kenia", afirmó el denunciante presentado bajo el nombre falso de "Paulino".
Nacido en Bolivia y residente en España, "Paulino" afirma haber sido tratado como una bestia de carga durante los tres años que pasó en Kenia.
"A la esclavitud laboral, se añadía la sexual", añadió "Paulino", precisando que el cura que dirigía la comunidad montaba orgías con hombres y mujeres, en las que, a veces, participaba activamente.
La supuesta víctima dice que se quejó en vano en varias ocasiones a la Iglesia desde 2012.
El director de "Religión Digital", José Manuel Vidal, que publicó el testimonio, escribe que lo presentó al Papa en septiembre, y que el propio Francisco le dijo "publíquelo, publíquelo".
El Papa ya había animado a otra presunta víctima de abusos sexuales a denunciar un supuesto caso de pedofilia en Granada (Andalucía, sur de España) a finales de 2014.
"Me duele, sobre todo, que durante todos estos años en los que no fui capaz de denunciar, ellos han seguido abusando de chicos y chicas. Y lo siguen haciendo, con total impunidad y descaro", denunció.
"A pesar de todo, creo en la Iglesia y espero que no siga protegiendo a este cesto de manzanas podridas y que ayude a los que hemos ido quedando en el camino. Por eso, me gustaría poder ver al Papa, recibir su consuelo y su apoyo. Ya solo confío en él. Espero que me llame y que ponga un poco de alivio en mi alma rota y en mis ojos tristes. Papa Francisco, ayúdame, por favor", rogo "Paulino".
Varios miembros de la comunidad citada en su testimonio, activa principalmente en Kenia y Etiopía, formaron parte de una asociación acusada desde finales de los años 1980 de derivas sectarias.
