El papa Francisco ha mostrado una “leve mejoría” este lunes en su décimo día ingresado en el hospital Gemelli de Roma y no ha sufrido otras crisis respiratorias, lo que le ha permitido retomar algunos deberes laborales.
Sus condiciones, según ha confirmado el Vaticano en su boletín diario, sigue siendo “crítico” pero, no obstante, demuestran “una leve mejoría”.
“Tampoco en la jornada de hoy (por ayer) se han verificado episodios de crisis respiratorias asmáticas. Algunos exámenes del laboratorio han mejorado”, reza el parte.
Asimismo, el control de la “leve” insuficiencia renal detectada el día anterior “no suscita preocupación”.
El papa continua con la terapia de oxígeno, pero con flujos a un porcentaje “levemente reducidos” a los días anteriores.
Los médicos que lo cuidan a todas horas, ante la complejidad de su cuadro clínico, prefieren por prudencia mantener el pronóstico reservado.
