Un atentado contra una fábrica aeronáutica militar en Ankara, atribuido por el Gobierno turco “con gran probabilidad” a la guerrilla kurda del PKK, dejó este miércoles cinco muertos y 22 heridos, además de los dos asaltantes abatidos por la Policía del país otomano.
El ministro del Interior turco, Ali Yerlikaya, dijo a la prensa turca que aún no se han identificado los asaltantes, un hombre y una mujer joven, armados con fusiles de asalto y explosivos, pero adelantó que su modo de operar apunta al proscrito Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK).
“Aún estamos trabajando en la identificación de los terroristas y sus huellas digitales. En cuanto tengamos resultados, daremos a conocer qué organización estuvo detrás del ataque”, dijo Yerlikaya en una comparecencia transmitida en directo por la cadena NTV.
En todo caso, el ministro reconoció que la responsabilidad de la guerrilla aún no está firmemente establecida y que deben esperarse los resultados de la identificación de los asaltantes.
El ataque se inició ayer miércoles, cuando al menos dos personas llegaron en un taxi a la puerta de la fábrica de aeronáutica militar Tusas, en la periferia norte de Ankara, un enorme recinto en el que trabajan unas 15.000 personas.
Se abrieron vía al interior con explosivos y disparos, matando en total a cinco personas, cuatro de ellas personal de Tusas, además del taxista que también fue encontrado muerto.
Un gran número de agentes de las fuerzas de seguridad acudió al lugar y se produjo un tiroteo en el que fueron abatidos ambos atacantes, mientras que siete policías quedaron heridos, confirmó a la prensa el vicepresidente turco, Cevdet Yilmaz.
El atentado se produce en un momento político crítico, ya que solo este martes, el dirigente del partido ultranacionalista MHP, Devlet Bahçeli, socio de la coalición del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, había propuesto lanzar una iniciativa de paz con la guerrilla kurda.
