El norte de Israel sufrió este sábado el ataque más mortífero desde el inicio de la guerra en Gaza, con más de una decena de niños muertos tras el impacto de un proyectil disparado desde el Líbano, en un campo de fútbol de la ciudad de Majdal Shams en los altos del Golan, según confirmó el servicio de emergencias israelí Magen David Amon (MDA).
La caída del cohete también dejó cerca de una treintena de heridos, seis de ellos en estado grave, 10 heridos leves y varias víctimas con síntomas de ansiedad, según el informe del MDA.
“Este es el ataque más mortífero contra civiles israelíes desde el pasado 7 de octubre”, sentenció uno de los portavoces del Ejército israelí, Daniel Hagari.
