El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró este martes que la advertencia sobre que habrá un “baño de sangre” en la nación caribeña si pierde las elecciones presidenciales del 28 de julio fue una “reflexión” y –añadió– que si alguien se asustó por esta declaración que “se tome una manzanilla”.
“Yo no dije mentiras, solo hice una reflexión, el que se asustó que se tome una manzanilla porque este pueblo de Venezuela está curado de espanto y sabe lo que estoy diciendo, y en Venezuela va a triunfar la paz, el poder popular, la unión cívico-militar-policial perfecta, aquí no viene (Javier) Milei”, dijo el mandatario en un acto de campaña transmitido por el canal estatal VTV.
El mandatario respondió así a las declaraciones de su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva –sin mencionarlo directamente–, quien dijo haberse asustado cuando Maduro dijo que si pierde las elecciones del domingo habrá “un baño de sangre”, en un intento, según la oposición, de provocar la abstención entre quienes abogan por sacarlo del poder.
Entre tanto, tres opositores de la mayor coalición antichavista, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), denunciaron este martes “trabas” en el sistema del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela para la acreditación masiva de los testigos, quienes vigilarán el voto en los comicios presidenciales del próximo domingo.
A través de un video compartido en X, la exdiputada Delsa Solórzano dijo que el CNE ha implementado “distintos mecanismos” en el sistema automatizado para ralentizar la acreditación del 100 % de los testigos.
“No se ha podido avanzar en la acreditación masiva de testigos debido a un sistema que, pareciera, está diseñado para ralentizar el proceso”, manifestó Solórzano en compañía de los antichavistas Juan Carlos Caldera, dirigente del partido Primero Justicia, y Perkins Rocha, asesor de campaña de la PUD.
