El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, cifró en 37 el número de personas muertas este lunes en diferentes ataques lanzados por Rusia contra territorio ucraniano (incluyendo un hospital en Kiev) y que también dejaron 170 heridos.
En un mensaje escrito en su canal de Telegram, Zelenski dio cuenta de que, “hasta ahora, al menos 37 personas han muerto, incluidos tres niños, y 170 han resultado heridas, incluidos 13 niños”.
Zelenski ofreció estas cifras en un mensaje en el que resumía una reciente conversación con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, sobre el ataque ruso con misiles que “causó daños significantes, incluso en un hospital en Kiev, donde los niños eran tratados de cáncer y otros serios problemas de salud”.
“Estoy agradecido al primer ministro Trudeau por su apoyo. Hemos discutido qué acciones conjuntas para dar a Rusia una respuesta fuerte y adecuada a este terror”, según Zelenski, cuyo país recibió numerosas muestras de apoyo internacional después de los ataques.
El secretario general de la ONU, António Guterres, fue uno de los que condenó el ataque contra el Hospital Pediátrico Okhmatdyt y otras infraestructuras en el país. Guterres “condena con fuerza el ataque con misiles de la Federación Rusa de hoy (por ayer) sobre infraestructuras residenciales y civiles en toda Ucrania”, transmitió su portavoz, Stéphane Dujarric.
También fue el caso de la OTAN, que ultima los preparativos de la cumbre de este martes en Washington con una conmemoración del 75 aniversario de la Alianza, en la que reafirmará su apoyo a largo plazo a Ucrania en un momento en que Rusia ha intensificado sus ataques contra objetivos civiles ucranianos.
