Tras la petición este martes del arresto del exministro ruso de Defensa Serguéi Shoigú, y el jefe del Estado Mayor, Valeri Guerásimov, aumentan a seis las órdenes de detención emitidas por la Corte Penal Internacional contra líderes rusos, incluido el presidente Vladimir Putin, por crímenes de guerra y lesa humanidad en Ucrania desde 2022.
La CPI considera a Shoigú (69 años) y Guerásimov (68 años), que en el momento de la presunta conducta criminal eran, respectivamente, ministro de Defensa, y jefe del Estado Mayor General, “responsables a nivel penal” de “ataques con misiles llevados a cabo por las fuerzas armadas rusas contra la infraestructura eléctrica ucraniana” desde al menos el 10 de octubre de 2022 hasta al menos el 9 de marzo de 2023.
En ese período, el Ejército ruso llevó a cabo numerosos ataques a plantas de energía eléctrica y subestaciones en varias localidades de Ucrania. La CPI cree que el daño colateral previsto a civiles y sus bienes era “claramente excesivo en comparación con la ventaja militar anticipada” a la hora de atacar esas instalaciones, incluso si estas fueron consideradas “objetivos militares”.
