El médico Imad Kabaja vivió en Sucre durante una década y volvió a Palestina en 2006. Por el cariño que le guarda a la capital, accede a la solicitud de CORREO DEL SUR, aunque concretar la entrevista no es fácil: su trabajo no tiene hora en el European Gaza Hospital y la señal se corta continuamente en la franja, donde ya murieron 8.300 personas desde que estalló la guerra entre Israel y el grupo palestino Hamás.
La entrevista se concreta en dos días distintos, tras varias llamadas perdidas. Las frases entrecortadas por la mala señal muestran las carencias provocadas por el horror de la guerra, pero la falta de comunicación es lo de menos. En el European Gaza Hospital, ubicado en el centro de la ciudad de Gaza, los medicamentos se acaban y falta el agua, la luz y la comida.
“Los medicamentos ya se han acabado. No hay luces, no hay agua, no hay comida. Estamos haciendo la cirugía sin anestesia. Imagínate que estamos en 2023: en el 2023, en el mundo, hay una zona que se llama Gaza que está sufriendo, sangrando mucho”, manifiesta en declaraciones a Correo del Sur Radio (FM 90.1 y 980 AM).
El hospital donde trabaja recibe muertos y heridos cada día. No solo se trata de cifras, sino del tipo de heridas que deben atender: “heridas muy fuertes, niños quemados, sin extremidades”.
Testimonios recogidos hace tres días por la National Public Radio (NPR), el servicio de radiodifusión pública de Estados Unidos, corrobora esta situación.
También lo hace una nota de prensa de este lunes 30 de octubre de la Organización de Naciones Unidas: “‘Se están realizando cesáreas de emergencia sin anestesia, en medio de escasez de suministros médicos y energía, y a veces los médicos se quedan en el parto de bebés prematuros de madres moribundas’, afirmó la agencia de salud sexual y reproductiva de las Naciones Unidas, Unfpa, citando testimonios desgarradores del personal del Hospital Shifa”.
LUTO PERSONAL
Tras el bombardeo a mediados de octubre del hospital Al Ahli al Arabi, donde más de 500 palestinos murieron, el temor entre los profesionales es permanente. No ha sido el único centro de salud bombardeado, según Naciones Unidas. Hubo ataques en las calles aledañas al European Gaza Hospital y ambulancias fueron bombardeadas.
