El ataque contra Israel llevado a cabo a primeras horas de esta sábado por el grupo Hamás y otras milicias palestinas extremistas ha generado una condena general en América encabezada por EE.UU., el principal aliado de Tel Aviv, a la par que un llamamiento al diálogo para evitar una peligrosa escalada de la violencia en Oriente Medio.
El sorpresivo ataque llevado a cabo por el grupo islamista radical Hamás desde la Franja de Gaza contra Israel y la respuesta militar ordenada por el Gobierno de Benjamín Netanyahu, que declaró el “estado de guerra”, han dejado un balance provisional de unos 300 muertos (198 en territorio palestino y 100 en Israel).
La reacción más contundente fue la expresada por el presidente Joe Biden, quien inmediatamente después de la agresión llamó a Netanyahu para condenar los ataques terroristas a Israel, ofrecerle medidas de apoyo y lanzar una advertencia a los enemigos de ese país. Además, el mandatario estadounidense enfatizó que su país “nunca dejará de respaldar a Israel”.
