El presidente venezolano Nicolás Maduro descartó aumentar el salario mínimo equivalente a 5,25 dólares, el más bajo de América Latina, pero anunció bonos mensuales “de guerra” por 60 dólares. Más temprano opositores se manifestaron contra lo que llamaron “salarios de indigencia”,
“He venido madurando cómo mejorar los ingresos en el transcurso de estos meses hasta que podamos tener la fortaleza financiera (…), debemos llevar el Cestaticket (bono de alimentación) mucho más arriba y equilibrar estos 60 dólares”, anunció el mandatario.
Sin embargo no está claro si este decreto abarcará a cientos de miles de jubilados de la administración pública y jubilados, que hoy no reciben el ticket de alimentación.
Maduro decretó el último aumento salarial en marzo de 2022, cuando pasó de 7 a 130 bolívares.
