Las autoridades japonesas investigan el aparente atentado perpetrado en la víspera contra el primer ministro Fumio Kishida con explosivos, y tratan de determinar las motivaciones del detenido como supuesto responsable y los detalles del tipo de artefacto empleado.
El incidente acaecido en el puerto de Wakayama mientras Kishida participaba en un mitin para las elecciones locales volvió a sacudir a un país que, pese a ser conocido por su bajo índice de criminalidad, vio cómo el exmandatario Shinzo Abe fue asesinado en plena calle en un evento similar hace menos de un año.
Kishida asistió al puerto de Saigasaki, en la localidad de Wakayama, para ofrecer un discurso en torno a las 11:30 hora local (2:30 GMT) del sábado.
Cuando el primer ministro estaba de espaldas al público, un objeto fue lanzado desde la multitud hacia el mandatario, pero los servicios de seguridad de Kishida reaccionaron con rapidez al lanzamiento y en segundos el mandatario fue evacuado ileso.
