El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la organización humanitaria de mayor alcance y guardián de las Convenciones de Ginebra que establecen las reglas mínimas en tiempos de guerra, dijo que tendrá que prescindir de 1.500 empleados en el mundo, con respecto a una plantilla total de 20.000 personas en un centenar de países.
La decisión fue tomada por la junta de gobierno de esta institución, se aplicará en el curso de los próximos doce meses y forma parte de un plan para ahorrar 430 millones de francos. Al menos veinte de los 350 lugares desde los que opera la organización en el mundo tendrán que cerrar.
