Las astronautas estadounidenses Jessica Meir y Christina Koch hicieron historia ayer con el primer paseo espacial íntegramente femenino para reemplazar un control de carga de baterías solares en la Estación Espacial Internacional (EEI); todo un hito en la historia de la NASA y del mundo.
La caminata espacial se prolongó durante siete horas y diecisiete minutos, durante las cuales las astronautas recibieron una llamada del presidente Donald Trump.
El paseo pudo seguirse directo por internet: Al principio aparecieron las dos figuras de las astronautas –primero Koch, ingeniera de profesión, y luego Meir, bióloga– con sus trajes blancos trabajando fuera de la EEI, lo que contrastaba con el fondo oscuro del espacio.
En el video en vivo se podía ver a las dos mujeres hablando entre ellas y con cámaras en sus cascos que enseñaban las vistas fuera de la EEI.
Tras unos momentos de adaptación para moverse por el vacío del espacio, las astronautas prepararon las herramientas para comenzar las labores de reparación.
Koch y Meir reemplazaron una unidad de carga y descarga de las baterías que colectan energía de los paneles solares en la viga de babor de la EEI, una estructura que se traslada a más de 27 mil kilómetros por hora en una órbita a unos 485 kilómetros de la Tierra.
