La Justicia alemana confirmó ayer como "acto de terror ultraderechista" el ataque antisemita registrado el día anterior en el este del país, una acción cuyo autor material es un alemán de 27 años y tras el que se ve a la extrema derecha parlamentaria como "instigadora intelectual".
No cabe duda de que la intención de Stephan Balliet era "causar una masacre" en la sinagoga de Halle, explicó el Fiscal general, Peter Frank. En el auto llevaba cuatro kilos de explosivos, portaba varias armas largas y un artefacto explosivo de fabricación casero, según la investigación en curso.
Evitó lo que hubiera podido ser una matanza que no lograse acceder al templo, pese a disparar hasta 20 veces sobre su puerta. Tras fracasar en su objetivo mató a una mujer, que se encontraba cerca del templo, así como un cliente de un local de comida rápida turca, en cuyo interior disparó indiscriminadamente, también para causar el máximo número de muertes posible, prosiguió el fiscal.
