La selección de Senegal, comandada por un inmenso Sadio Mané, consiguió ayer, jueves, un meritorio empate 1-1 ante una Brasil más preocupada en agradar a Neymar, por su partido número 100 con la absoluta, que en jugar como el equipo que levantó la última Copa América.
En un amistoso disputado en Singapur, la Canarinha se adelantó en el minuto 8 por medio del delantero Roberto Firmino, pero Diédhiou empató de penal (m.45) provocado por Mané.
El equipo dirigido por Tite continúa sin conocer la victoria desde que ganó la Copa América en julio, y ya van tres partidos.
En septiembre empató con Colombia (2-2) y perdió contra Perú (0-1), su rival en la final de la Copa América, que se perdió Neymar por lesión, y ayer volvió a tropezar con Senegal.
El domingo podrá romper esa racha negativa, que no vivía desde hacía seis años, ante Nigeria, también en Singapur.
Lo que parecía que iba a ser una gran fiesta por el aniversario centenario de Neymar, se transformó en una velada incómoda por culpa del extremo senegalés del Liverpool y el empecinamiento de Brasil por contentar a su máxima estrella.
El "10" defendió en la previa el "trato diferenciado" que recibe en su selección, aunque ayer hizo poco para mantener ese estatus.
Por el contrario, Mané mareó a Dani Alves en la banda derecha y fabricó un penal de la nada que transformó Diédhiou justo antes del descanso.
