Sebastian Kurz repetirá como canciller de Austria tras ganar ayer las elecciones anticipadas con un margen que le permite deshojar la margarita de varias coaliciones: repetir el polémico pacto con los ultras, girar radicalmente hacia Los Verdes o recurrir a la desgastada gran coalición con la socialdemocracia.
Con el 37,2% de los votos y 71 escaños, Kurz sacó 5,6 puntos y 9 diputados más que hace dos años, cuando forzó otras elecciones anticipadas tras hacerse con el control del Partido Popular (ÖVP) y romper el pacto de Gobierno con los socialdemócratas.
Su Gobierno, esta vez con los ultranacionalistas del FPÖ, fue breve: 17 meses plagados de escándalos de sus socios, que acabaron en mayo con un caso de corrupción, la ruptura de la coalición y una moción de censura que tumbó su Ejecutivo.
