España tendrá nuevas elecciones, las cuartas en cuatro años, después de que ayer se constató un nuevo fracaso de los partidos políticos en forjar un acuerdo de gobierno tras las elecciones de abril.
Casi cinco meses de disputas, negociaciones y reproches concluyeron cuando el rey Felipe VI, tras cerrar una nueva ronda de consultas políticas, constató que no hay un candidato que pueda tener suficiente apoyo parlamentario para alcanzar la jefatura del Gobierno.
El presidente del Gobierno en funciones y líder socialista, Pedro Sánchez, reconoció ayer que desde las elecciones de abril intentó "por todos los medios" lograr un acuerdo de gobierno, pero que le ha resultado "imposible".
En una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa, Sánchez responsabilizó al izquierdista Unidas Podemos (UP) por haber "impedido cuatro veces" en 2016 y 2019 la formación de un Gobierno progresista, pero también al centroderecha del Partido Popular y Ciudadanos por no abstenerse para que el Ejecutivo no dependa de los independentistas.
