La división en el G7 sobre el comercio, el cambio climático y la crisis iraní hace poco probable que la cumbre de Biarritz (Francia) termine con la tradicional declaración conjunta, informaron ayer medios japoneses a partir de fuentes gubernamentales.
Las delegaciones de los siete países más desarrollados (Francia, Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Canadá) ya trabajan en alternativas ante la imposibilidad de cerrar un borrador del texto de conclusiones para la cumbre que se celebrará del 24 al 26 de agosto, según recoge la cadena estatal nipona NHK.
Una de las opciones sobre la mesa es que los líderes se limiten a intervenir en los habituales debates sobre los temas en agenda y adopten documentos sobre puntos específicos como la igualdad o las ayudas al desarrollo, según el diario Sankei.
