La honda crisis política y económica que vive Haití precipitó ayer la renuncia del primer ministro Jean-Michel Lapin, el tercer jefe de Gobierno que pierde el cargo en menos de 12 meses, y el nombramiento de un tecnócrata desconocido como su sucesor.
Lapin ostentó la jefatura de Gobierno desde el pasado marzo, primero de forma interina y después con la etiqueta de "designado" por el presidente, Jovenel Moise, pero a diferencia de sus antecesores, ni siquiera consiguió ser ratificado en el cargo.
El primer ministro dimisionario tiró la toalla después de tres meses de infructuosas negociaciones para tratar de que el Parlamento aprobara su programa de Gobierno, pero el último intento, el pasado junio, concluyó con una batalla campal en la sede legislativa en la que los senadores se arrojaron sillas, mesas y otros muebles.
