Un nuevo informe de ejecuciones extrajudiciales, conocidas en Colombia como "falsos positivos", asegura que al menos 300 personas, entre ellas varios indígenas de los pueblos wiwa, wayú y kankuamo, fueron asesinadas en el norte del país entre 2003 y 2008 por tropas de la Primera División del Ejército.En el texto, presentado el fin de semana a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos y el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, se indica que de las víctimas también hicieron parte "campesinos y pobladores de cascos urbanos en estado de vulnerabilidad".
Asimismo, había "habitantes de calle y población recicladora por lo que se advierte un ejercicio de exterminio selectivo".
