La falta de calidad futbolística volvió a estar presente una jornada más dentro de la decimoquinta edición de la Copa Oro, que esta vez tuvo como protagonistas a los cuatro equipos del Grupo D, que les tocó viajar hasta la sede de Cleveland.
Sin más lógica que la de intentar cumplir con un calendario planificado exclusivamente en ver la manera de sacar el máximo de ingresos económicos del torneo más importante de selecciones de la Concacaf, la calidad futbolística volvió a estar presente cuando las selecciones Estados Unidos y Trinidad y Tobago se enfrentaron en el FistEnergy Stadium después que antes lo habían hecho Panamá ante Guyana.
El resultado, dos nuevas goleadas, la de Estados Unidos por 6-0 y la de Panamá por 4-2, lo que les permitió a ambas selecciones pasar a los cuartos de final del Grupo D, mientras que las de Trinidad y Tobago junto con la de Guyana dijeron adiós a una competición en la que confirmaron que su nivel futbolístico es bajo y lo que es peor que no avanza.
