La Unidad de Información Financiera (UIF) de Argentina pidió ayer que se dicte el procesamiento de la expresidenta Cristina Fernández por presunto lavado de dinero, tras saberse que un empresario supuestamente confesó que su fortuna era en verdad del fallecido esposo de la senadora, Néstor Kirchner.
En un oficio enviado al juez federal Sebastián Casanello y facilitado a EFE, el presidente de la UIF, Mariano Federici, ahonda en la "presunta existencia" de una escucha al ya detenido empresario Lázaro Báez, excolaborador de Kirchner y contratista de obra pública durante los 12 años de Gobiernos kirchneristas.
En esa conversación, difundida por medios locales, Báez, en prisión preventiva desde 2016 en la causa conocida como "Ruta del dinero K", dirigida por Casanello, habría indicado que "todo" lo que tuvo era del expresidente Kirchner (2003-2007), fallecido en 2010 de un paro cardiaco.
"Todo lo que tuve es de una sola persona que está arriba y me lo dio para que lo administre y no lo supe administrar quizás de la forma adecuada que él quiso que lo administrara", destaca la UFI de esa presunta declaración, que "de corroborarse", se sumaría a las pruebas que ya obran en la causa.
En noviembre de 2018, Casanello dictó la "falta de mérito" de la expresidenta Fernández (2007-2015) en la causa, por la que se investiga un supuesto lavado de dinero proveniente de la obra pública durante el kirchnerismo. Se establece "falta de mérito" cuando el juez considera que no hay pruebas suficientes para ordenar el procesamiento ni tampoco para sobreseer al imputado. No es una medida definitiva, ya que en caso de que en el futuro surjan nuevas pruebas el imputado puede ser indagado otra vez y procesado.
Fernández —ya procesada en diversas causas, la mayoría por corrupción— tuvo que acudir a declarar por la "ruta del dinero k" en septiembre pasado -cuando negó por escrito todos los cargos-, después de que un tribunal superior instase a Casanello a citarla, ya que este siempre rechazó hacerlo.
