El presidente ruso, Vladímir Putin, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, se reunirán mañana, jueves 25, en Vladivostok, en el Lejano Oriente ruso, para tratar de desatascar las negociaciones sobre la desnuclearización de la península coreana.
"El 25 de abril en Vladivostok nuestro presidente sostendrá negociaciones con el presidente de la Comisión de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un, que llegará al país en visita oficial", dijo ayer el asesor del Kremlin Putin, Yuri Ushakov.
Se trata de la primera reunión entre Putin y Kim, así como del primer viaje al extranjero del líder norcoreano tras su reelección en el máximo cargo estatal el 11 de abril.
La cumbre, que tendrá lugar en el territorio de un complejo universitario situado en la isla Russki de Vladivostok, se centrará en el "arreglo del problema nuclear en la península coreana" a través de medios políticos y diplomáticos, adelantó Ushakov. En este sentido, destacó la "cierta estabilización" de la situación en la península coreana, entre los esfuerzos de distensión de las dos Coreas y las dos citas mantenidas entre Kim y el presidente de EE.UU., Donald Trump, para abordar la desnuclearización.
El incipiente proceso de normalización de las relaciones de Corea del Norte y Estados Unidos, está en el interés de ambas partes, pese a la fallida cumbre de febrero entre sus mandatarios en Hanói.
La reunión entre Putin y Kim comenzará con una reunión bilateral entre los dos líderes y proseguirá con un encuentro ampliado con delegaciones de ambas partes y una recepción oficial. Ushakov dijo que solo ahora ha podido revelar detalles de la cita a petición de Corea del Norte, por "consideraciones de seguridad". Los preparativos para la primera cumbre de Putin y Kim fueron puestos en marcha en Vladivostok días antes de la confirmación oficial sobre la llegada del líder norcoreano, lo que hizo trascender el lugar de la celebración de la reunión.
