LONDRES. La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, salió ayer al paso de las críticas internas que ha suscitado su intención de pactar el "brexit" con la oposición laborista asegurando que es la única vía a su alcance para evitar que descarrile el proceso de salida de la Unión Europea (UE).
El sector euroescéptico del Partido Conservador presiona a la jefa de Gobierno para que no acepte las demandas del Partido Laborista, que quiere forjar una unión aduanera.
