La justicia chilena dispuso ayer que se investigue al sacerdote Tito Rivera como presunto autor de un delito de abuso sexual supuestamente cometido en la catedral de Santiago en el año 2015, informaron a EFE fuentes judiciales.
La investigación se llevará a cabo durante los próximos cinco meses, tiempo durante el que el imputado estará sometido a las medidas cautelares de arraigo nacional y arresto domiciliario nocturno de las 22.00 a las 06.00 horas, según determinó el 13° Juzgado de Garantía de Santiago.
La resolución llega después de que el fiscal regional de O'Higgins, Emiliano Arias, quien tiene a su cargo las investigaciones por delitos sexuales cometidos al interior de la iglesia católica chilena, solicitara a la Justicia imputar formalmente a Rivera.
