Al menos, seis civiles, entre ellos cinco menores, murieron ayer por supuestos ataques lanzados por el Ejército sirio contra la localidad de Marat al Numan, situada en la provincia norteña de Idlib, informaron activistas y personal de rescate.
La Defensa Civil Siria, conocida también como los "Cascos Blancos", informaron ayer en su cuenta de Twitter de que al menos cinco niños y una mujer murieron y otros civiles resultaron heridos, sin dar una cifra, tras el ataque lanzado con bombas de racimo por el Ejército sirio en Maarat el Numan, en el sur de Idlib.
Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó dicho bombardeo y la cifra de muertos, y añadió que podría aumentar en las próximas horas debido a la gravedad de los heridos. El Gobierno sirio no ha reaccionado ante esta información hasta el momento.
La provincia de Idlib se ha convertido en el último bastión opositor al presidente sirio, Bachar al Asad, que esperaba una ofensiva gubernamental contra la región hasta que un acuerdo del pasado septiembre entre rusos y turcos la paralizó momentáneamente. El acuerdo estableció la creación de una franja desmilitarizada de hasta 20 kilómetros que abarca las provincias norteñas de Idlib, Hama, Alepo y Latakia.
CIVILES
Miles de personas, entre ellas miembros del grupo yihadista Estado Islámico (EI), salieron ayer en vehículos escoltados por las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada liderada por los kurdos, del último reducto de los extremistas, mientras la ofensiva contra ellos sigue paralizada.
