MÚNICH. Teherán reclamó ayer a Europa mantenerse en el acuerdo nuclear iraní pese a las presiones de EE.UU., aunque dudó de su fortaleza e independencia para asumir el coste político y económico que conlleva.
Irán fue uno de los pilares de la tercera y última jornada de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), que se centró en las múltiples tensiones en Oriente Medio, ya sea Teherán con Riad o Tel Aviv, las guerras en Siria y Yemen, el bloqueo de Catar y el conflicto entre israelíes y palestinos.
