Los ciudadanos de Buenos Aires tienen desde ayer con distintos puestos de hidratación en espacios transitados y abiertos que ayudarán a combatir la ola de calor que azota estos días la capital argentina, con hasta 45 grados de sensación térmica.
La provincia y capital se encuentran bajo una alerta naranja por las fuertes temperaturas, por lo que el Plan Prevención Calor es la opción elegida por el Ejecutivo local para advertir a los vecinos de los efectos adversos del clima.
