KABUL. Cientos de manifestantes salieron ayer a las calles de la insegura ciudad oriental de Jalalabad y en otros puntos del este de Afganistán para exigir al Gobierno y a los talibanes que anuncien "inmediatamente" un alto al fuego antes de entablar conversaciones de paz.
Equipados con carteles como "Queremos un alto al fuego, queremos paz", los manifestantes recorrieron los dos kilómetros que separan los cuarteles de Policía de la residencia del gobernador.
