El combate decidido al sistemático robo de combustible en México, que derivó en un grave desabastecimiento de gasolina, es la primera gran crisis del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien anunció que se intensificará la vigilancia en los ductos.
"En esencia se va regularizando el abasto, la tendencia es que pronto vamos a regresar a la normalidad", sostuvo el mandatario, quien agradeció la labor de los 5.000 militares y policías destinados a resguardar los ductos de combustible.
López Obrador que asumió la Presidencia el 1 de diciembre de 2018, anunció asimismo que "se va a intensificar la vigilancia" de los ductos para erradicar por completo el robo de combustibles, que cifró en 65.000 millones de pesos (3.396 millones de dólares) anuales
El líder izquierdista celebró que hasta ahora se lograron frenar los sabotajes contra el ducto que transcurre entre Tuxpan, puerto del Golfo de México por donde llega la mayor parte del combustible que importa México, y Azcapotzalco, en la capital mexicana. Además, el Gobierno mexicano informó ayer que está investigando la participación de funcionarios públicos en el robo de combustibles, actividad con la que se habrían blanqueado 10.000 millones de pesos (522,5 millones de dólares).
La Secretaría de Hacienda informó que entre los investigados hay un antiguo alto cargo de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), un exdiputado local y un expresidente municipal que habrían comercializado combustible robado y habrían adquirido inmuebles para blanquear el dinero.
También se informó que han sido bloqueadas las cuentas bancarias de 15 personas relacionadas con el robo de combustible.
