LIBREVILLE. El Gobierno de Gabón sofocó ayer un aparente intento de golpe de Estado que buscaba derrocar al presidente, Ali Bongo Ondimba, y detuvo a los militares sublevados, en una operación en la que también murieron dos soldados rebeldes.
Las alarmas saltaron en este país petrolero de la costa oeste de África Central, que dirige la familia Bongo desde hace más de cinco décadas, cuando un grupo de militares sublevados se amotinó en la radio estatal en la capital, Libreville.
